¿Qué es y por qué hacer una sesión “Trash the Dress”?

Su traducción fiel al castellano sería “tirar el vestido a la basura”. Nosotros preferimos definirlo como una postboda algo más “radical” de lo normal. Eso si, por encima de todo, una sesión Trash the Dress es la mejor manera de sacarle todo el partido a un vestido de novia que, seguramente, acabe en lo más profundo de un armario.

Entonces, antes de guardarlo, ¿por qué no lucirlo y disfrutarlo por última vez con el fin de conseguir un bonito recuerdo?

Este tipo de sesiones suelen realizarse semanas después de la boda. Sin prisas, sin nervios y sin miedo a ensuciar o deteriorar el vestido. Gracias a esto, el fotógrafo puede sacar su lado más artístico, consiguiendo fotografías de gran impacto visual. Del mismo modo, al no cargar con los nervios y prisas del día de la boda a sus espaldas, los novios se sienten mucho más sueltos y cómodos delante de la cámara, lo que también ayuda a que el resultado de la sesión sea aún mejor. Como veis, todo son ventajas. La suma de todas ellas da como resultado que una sesión Trash the Dress garantiza conseguir unas fotografías espectaculares que servirán de recuerdo para toda la vida. 

En cuanto al lugar donde realizar la sesión, existen multitud de opciones, pero normalmente se eligen lugares abandonados o entornos naturales. Siendo la playa el lugar más elegido por las novias para lucir por última vez su vestido.

Así que ya sabes, antes de guardar tu vestido de novia, exprímelo al máximo, sácale todo el partido posible, “Trash the Dress”.