¿Hay vida fotográfica después de la boda?

Pues si, la hay. Los reportajes post-boda ofrecen la posibilidad de dar rienda suelta a la imaginación. Sin preocupaciones, prisas ni miedos, son el momento perfecto para conseguir las fotos más espectaculares de las parejas de recién casados. Además, pueden realizarse en lugares pintorescos, con lo que se consigue un resultado aún más llamativo y artístico.

Como ejemplo, os mostramos la sesión realizada hace unos meses con María Jesús y Félix. Se realizó en distintos enclaves, elegidos por los novios, en los que se combinaba la naturaleza y lugares en ruinas, aprovechando las mejores horas de luz, el atardecer.